
CapÃtulo 1: El olor de la marea
Creo que el mejor momento para sentir que tu vida ha terminado es cuando mata a alguien.
Mi imaginación siempre me ha llevado a ver las cosas asÃ.
Ahora ¿Cuán cerca estoy de un callejón sin salida en mi vida? ¿Estaré cerca? Definitivamente siento que mis pies están pateando una pared, y la presión sobre mis labios. Pero la sensación de esos labios presionándose contra los mÃos es suave, y con solo tocarlo o chuparlos un poco, mi mente se quedó en blanco.
Me estremecà al ser llamada por mi nombre en un susurro a través de esa brecha.
Mi posición y lo que está sucediendo ahora mismo salÃan a la luz sin que yo lo quiera, enviándome otro escalofrió. Aunque es natural que mi piel grite por la diferencia de temperatura, ya que el calor humano atraviesa el centro de ese escalofrÃo. Pero incluso ese grito fue enterrado por los constantes sonidos nuestros labios superpuestos.
Creo que esto no habrÃa sucedido si hubiera tenido más tiempo libre.
Si no hubiera sido tan afortunada. Si no fuera tan feliz. Si no me hubiera sentido tan satisfecha. Si tan solo hubiese estado más cansada. Si hubiera estado tan agotada que no pudiese levantar la cabeza. Si no hubiera sido tan dedicada a mi trabajo. Si mi visión hubiera sido peor. Si me hubiera echo ignorante esa noche. Si no me hubiera acercado. Si no la hubiera perseguido. Si no me hubiera dado cuenta.
Si no hubiera sido un uniforme.
No he matado a nadie.
TodavÃa no he lastimado a nadie.
Solo intenté consolar la soledad que descubrÃ.
Y sin embargo, mi vida está a punto de terminar.
Todo lo que obtuve en mis brazos me está quemando.
Una estudiante de secundaria, diez años menor, mi alumna, con su uniforme, falda, falda, ropa interior azul, mas alta que yo, en su segundo año, una menor de edad, soy una maestra casada, en un fin de semana, con un esposo en casa, cometiendo adulterio con una estudiante de secundaria de 17 años, una esposa, una mujer en la flor de la vida siendo infiel con una frÃvola estudiante de secundaria
Reunà muchos elementos que podrÃan llevar a la destrucción de mi vida.
Y aun asà seguà besando a esa persona en su cama, en la cama de mi alumna en su casa
Mientras mi cerebro se retuerce en la dirección equivocada encantada por el aroma de la estudiante de secundaria que nubla mis sentidos.
Incluso ahora, aun pienso en ese momento.
Si hubiera tenido mas tiempo, no me habrÃa dado la vuelta en ese momento.
Debido a mi trabajo, tengo muchas oportunidades de ver a personas en uniforme. ¿Será por eso que me llamó más la atención de lo normal? Cuando terminé el trabajo de oficina, que tomó más tiempo de lo esperado, la noche ya habÃa llegado y una brisa con un leve aroma a marea acariciaba mi cuello en el exterior de la escuela.
¿Por qué siento la brisa marina más en la noche que durante el dÃa?
Dejando eso de lado, me detengo y miro hacia la calle de al lado. Solo una calle de diferencia y habÃa una gran diferencia entre la animada estación de enfrente y la soledad de aquÃ. Mientras me concentro en la oscuridad que se disuelve en la noche, recuerdo la figura que desapareció siendo absorbida por la luz.
Lo que se reflejó claramente con la luz de las tiendas que brillaban en la noche fue.
"Nosotras cruzamos miradas ¿no?".
Su nombre es Togawa-san. Su nombre de pila es Rin, si no me equivoco. Es una estudiante de la clase que estoy a cargo desde este año escolar. Además de estar caminando a estas horas, también llevaba el uniforme de la escuela. Caminaba con alguien, y de repente, como si hubiera sentido algo, se giró hacia mÃ, y yo también, por casualidad, miré hacia allà porque la luz entró en mis ojos... Fue un encuentro con mucha información que, como maestra, no podÃa ignorar.
PodrÃa estar en medio de una salida nocturna, por asà decirlo.
¿DeberÃa dejarlo pasar? La distancia entre un maestro y su estudiante, o cuánto debo guiar y cuánto debo dejar en libertad... El juicio normal de un maestro es bastante difÃcil, de verdad.
Me detengo en el borde de la calle para no obstruir el paso y me siento indecisa. Mis hombros están tan pesados como si hubiera una mano sobre una pared de oscuridad total. Si voy a actuar, debo hacerlo rápido, y si voy a ignorar lo que vi, probablemente sea mejor no demorarme.
La coincidencia, que se parece un poco a un arrepentimiento, de que nuestras miradas se encontraron, sigue dando vueltas en mi cabeza.
Si no hubiera estado en uniforme, es posible que ni siquiera me hubiera dado cuenta de que era Togawa-san. TodavÃa no ha pasado mucho tiempo desde que mis estudiantes ascendieron de grado, asà que nuestras impresiones mutuas son débiles. ¿PodrÃa ella haberme reconocido como su maestra? Si se hubiera dado cuenta, tal vez habrÃa huido.
Después de terminar mi trabajo, todavÃa es la noche del miércoles. Me pregunto si me queda energÃa para hacer un desvÃo, mientras me inclino hacia mà misma. Incluso si no la persigo aquÃ, probablemente tendria una oportunidad de preguntarle casualmente en la escuela mañana.
Es el camino a casa después del trabajo, donde incluso una indulgencia como esa me viene a la mente.
Cierro los ojos una vez ante la oscuridad de la noche y la luz un poco aguda.
"¡... Iré!"
Estaba indecisa, pero doy un paso adelante con la determinación que habÃa estado acumulando. Pensé que, incluso si volvÃa a casa y me quitaba el traje, seguirÃa preocupándome. Si me preocupa, probablemente sea mejor no ignorarlo.
Al menos en ese momento, yo era lo suficientemente positiva y tenÃa la energÃa suficiente para pensar asÃ.
Doy media vuelta y me dirijo a la calle de al lado.
A otra calle que está un poco más oscura y desconocida por la noche.
Mientras entro en la calle de al lado pensando que la perseguirÃa un poco y me irÃa a casa si no la encontraba, veo su silueta inmediatamente junto a la máquina expendedora. Togawa-san, iluminada junto a un cartel que decia "Se busca inquilino" en la esquina del edificio, me ve y se acerca rápidamente. Su tono y movimiento parecÃan como si me hubiera estado esperando. Camina directamente hacia mà y se para frente a mÃ. Cuando se para frente a mÃ, me da una sensación de intimidación moderada.
La reconocà como una chica alta, pero cuando nos enfrentamos cara a cara, nuestras alturas no coinciden exactamente. La última vez que me medÃ, no llegué a los 160 centÃmetros, asà que ella debe ser unos 5 centÃmetros más alta que yo.
Sin embargo, ella llevaba un uniforme de marinero, y yo llevaba un traje.
La altura no era una prueba de nuestras posiciones respectivas.
"Después de todo, si era Ichigo-sensei. Nuestras miradas se encontraron, ¿verdad?"
Una voz que, debido a su altura, suena un poco diferente a la mÃa, con un toque de inocencia. Sin ningún signo de vergüenza, con una actitud tranquila.
Aunque no tenemos muchas oportunidades de hablar en el aula, siempre la veo sonriendo suavemente. O sonriendo ligeramente o sonriendo ampliamente. ¿No he visto nada más que su sonrisa? Sus ojos suaves tienen una atmósfera como la de un perro que está acostumbrado a la gente. Y para combinar con esa suavidad, las puntas de su cabello también se doblan suavemente. Se veÃa bien con su cabello teñido de un color similar al té con leche.
"Es Ichigo Hara, no abrevies el nombre de tu maestra. ¿Togawa-san, que haces a esta hora... y en uniforme?"
"Eh, mira, , la razón por la que me inscribà en esta escuela es porque me gusta el diseño del uniforme".

"¿También tienes tu mochila escolar... ¿No has ido a casa?"
Cuando se lo señalé, Togawa-san escondió su mochila detrás de ella. Cuando intenté señalarla de nuevo, Togawa-san cambió su posición para resistirse. Intenté rodearla por la espalda, pero ella respondió, y comenzó un juego del gato y el ratón sin sentido. Básicamente, Togawa-san es más ágil, asà que no puedo atraparla.
Estaba molesta porque ella se movÃa con facilidad, asà que insistà un poco, pero al final me rendÃ.
Retrocedà en señal de rendición y me alejé. Togawa-san se rió con una sonrisa floja.
"Sensei perdio".
"Me di cuenta de que eso no importa. ¿Qué estás haciendo, Togawa-san?"
"Um, dando un paseo".
"¿A esta hora?"
"Me gusta la noche".
¿Es mi prejuicio el que siente que su respuesta es frÃvola?
"Parece que estabas a punto de ir a algún lugar con alguien".
"¿La persona de antes? Ah, es mi hermana mayor".
"Tu hermana mayor..."
"Si no me crees, pregúntale".
Togawa-san señaló con sus ojos que su hermana estaba cerca.
La persona presentada como su hermana mayor estaba mirando con interés el escaparate de un restaurante chino a cierta distancia. Su cabello, hermoso como hilos de oro hasta la raÃz, brillaba con la luz. No parecÃa teñido, parecÃa cabello rubio natural.
Con su atuendo informal de jeans y camisa, ya era lo suficientemente llamativa, y su cabello le daba una presencia que, si se vistiera más, serÃa excesiva. En resumen, era una rubia hermosa.
"Oye, hermana".
Cuando Togawa-san la llamó con una sonrisa, su hermana mayor vino corriendo con una expresión curiosa.
Mi primera impresión al verla de cerca fue que no se parecÃa en nada a Togawa-san.
"¿SÃ? SÃ, es mi hermana. Y tú eres la maestra de Rin, ¿verdad?"
"SÃ, soy su maestra. La vi a esta hora de la noche, asà que querÃa darle una advertencia".
"Ah, eres la maestra... Tiene sentido".
"¿Tiene sentido?"
Probablemente se referÃa a mi apariencia.
"¿Sensei?"
La hermana mayor cambió repentinamente su expresión y miró rápidamente a Togawa. Para ser precisos, sus ojos confirmaron el uniforme de Togawa-san. No entendÃa su confusión.
La hermana menor simplemente sonreÃa como si hubiera entendido algo.
"¿Qué...?"
"No, no es nada. Muchas gracias por siempre cuidar de , Rin".
"Por favor, si eres su hermana adviertele que no camine a estas horas de la noche".
"Eh, sÃ, tienes razón. No está bien".
Fue una advertencia superficial. El asentimiento de Togawa-san también fue descuidado.
"Bueno, Rin".
"SÃ. Hoy no, después de todo".
"Mmm. Entonces, hasta la próxima".
Suspiré involuntariamente mientras su hermana mayor se iba apresuradamente, como si estuviera escapando.
"No se parecen en nada".
"SÃ, eso es lo que siempre me dicen".
"Togawa-san, no tienes el cabello rubio".
"Tal vez mi hermana se parece a nuestro padre".
"Haa..."
Pensé que ya era suficiente, asà que terminamos de fingir.
"En realidad, no es tu hermana mayor, ¿verdad?"
"Jajaja".
Era una risa sin intención de ocultar nada.
"Es tu amiga, ¿verdad? Una amiga un poco mayor. DeberÃas habérmelo dicho en cuanto me di cuenta".
"No es bueno mentirle a alguien que amablemente acepta seguir tus mentiras".
También tenÃa la preocupación de que las cosas se complicarÃan si mencionaba eso. Lo más importante ahora es que mi estudiante está caminando de noche con su uniforme, y creo que no deberÃa interferir en sus relaciones sociales.
"Sensei, eres un poco divertida, pero seria".
"Más bien, reflexiona sobre el hecho de que le mentiste a tu maestra".
Cuando la regañé y le pellizqué suavemente el hombro, Togawa-san volvió a sonreÃr sin preocupaciones.
Su expresión era como si estuviera tratando con un amigo, asà que mi guardia también bajó un poco. EntendÃ. Siempre siento que hay gente alrededor de ella en el aula. La veo hablando alegremente con alguien. Con su amabilidad, entendÃ.
También tenÃa la preocupación de que las cosas se complicarÃan si mencionaba eso. Lo más importante ahora es que mi estudiante está caminando de noche con su uniforme, y creo que no deberÃa interferir en sus relaciones sociales.
"Sensei, eres un poco divertida, pero seria".
"Más bien, reflexiona sobre el hecho de que le mentiste a tu maestra".
Cuando la regañé y le pellizqué suavemente el hombro, Togawa-san volvió a sonreÃr sin preocupaciones.
Su expresión era como si estuviera tratando con un amigo, asà que mi guardia también bajó un poco. EntendÃ. Siempre siento que hay gente alrededor de ella en el aula. La veo hablando alegremente con alguien. Con su amabilidad, entendÃ.
Pero soy maestra, asà que no puedo simplemente entenderlo.
"¿A dónde ibas?"
"Iba a ir directamente a casa".
Con un movimiento rápido, estiró su espalda y habló con firmeza.
"No mientas".
Cuando intenté pellizcarle el hombro de nuevo, esta vez se rió y escapó. No tenÃa la energÃa para perseguirla como si estuviéramos jugando, pero cuando ella huyó, no pude evitar seguirla. Y de nuevo, no pude alcanzarla.
Deambulé por la estación como una mariposa débil y vacilante.
Togawa-san, por su parte, giraba y giraba como si estuviera bailando sola.
"Solo Ãbamos a ir a comer".
"Si vas a ir, al menos cambia tu uniforme antes".
Me preguntaba de dónde provenÃa la insalubridad que emanaba del uniforme de noche. Era completamente diferente a la frescura del dÃa, habÃa algo húmedo que cubrÃa sus hombros y su pañuelo.
"Queria cambiarme, pero tenia hambre".
Dijo algo que estaba fuera de orden.
"Si tienes hambre, entonces ve a casa lo antes posible".
"Pero en casa..."
Togawa-san sonrió con una mirada evasiva, como si estuviera en un aprieto. Su reacción sutil insinuaba ligeramente sus circunstancias. Una vez más, ser maestro es difÃcil, ¿hasta dónde debo involucrarme en sus asuntos?
ParecÃa que ella tampoco querÃa hablar de este tema, asà que rápidamente cambió de tema.
Para mÃ, eso también era una ayuda. Tal vez.
"Sensei, ¿puedo hacerte una pregunta?"
Su pequeño gesto de levantar la mano era lindo.
"Adelante".
"¿Por qué tengo que ir a casa?"
"¿Por qué?"
Inmediatamente me di cuenta de que estaba tratando de evadir la pregunta con una pregunta fundamental. Pero como era una pregunta de un estudiante, no podÃa evitar responderla. Asà que pensé. La razón por la que un estudiante debe ir a casa... Sus padres se preocuparÃan. Eso no parecÃa ser una buena razón. Los niños no deben caminar de noche. Aunque ella es más alta que yo. Con su actitud familiar, parece que no es raro que camine por la ciudad de noche. ¿Entonces soy yo la que está en peligro? Si no estuviera en uniforme, podrÃa dejar pasar algunas cosas, pero de todos modos, hay un peligro en ignorar a un estudiante en uniforme de noche. Pero no puedo expresarlo bien en palabras.
Asà que, en resumen.
La casa es donde uno debe regresar.
"Porque es peligroso caminar de noche".
No pude organizar mis pensamientos, asà que di una respuesta segura.
"Esta área es segura. El oficial de policÃa parece estar siempre aburrido porque no tiene nada que hacer".
"Pero es peligroso cuando está oscuro".
Lo que Togawa decÃa era cierto, en este lugar turÃstico, es muy poco probable que ocurra un gran incidente. Ni siquiera he escuchado hablar de robos, mucho menos asesinatos. A diferencia de otras estaciones, no hay personas que atraigan clientes a izakayas u otros lugares, y el ambiente era saludable. Pero como maestra, no podÃa aprobarlo.
"Um, esa razón es un poco débil".
ParecÃa que no se irÃa a casa hasta que la convenciera. QuerÃa agarrarla del cuello y llevarla a casa, pero parecÃa difÃcil debido a nuestra diferencia de tamaño. Togawa-san es fuerte.
"Um..."
Mi falta de experiencia en la orientación de estudiantes fuera de la escuela se hizo evidente.
Estudiante... Estudiante... Si es una estudiante...
"En primer lugar"
Dejé de lado la noche y me centré solo en el tiempo.
"Eres un estudiante".
"SÃ, sÃ".
"Ve a casa y estudia".
Le indiqué que cumpliera con su deber como estudiante de secundaria.
En respuesta, Togawa-san se rió a carcajadas.
"SÃ, tienes razón, sensei".
Era una niña con una risa agradable.
"Entonces, hoy iré a casa y estudiaré".
"¿De verdad?"
"No te mentiré si confÃas en mÃ".
Dijo algo asà para probarme. Aunque dudé porque ella habÃa estado mintiendo bastante hasta ahora.
"ConfÃo en ti".
"SÃ".
Decidà confiar en esta niña que no huyó incluso cuando nuestras miradas se encontraron a lo lejos.
Togawa-san movió su pie derecho con fuerza y amplitud, y su cuerpo se movió con ese movimiento. Luego sonrió tranquilamente entre la noche y la luz.
"Huele a marea".
"SÃ, supongo".
Compartà la brisa que Togawa-san sintió y miré hacia el cielo nocturno.
El viento que soplaba entre el mar y las estrellas hacÃa que el interior de mi nariz picara un poco.
"Tú también debes ir a casa pronto, Sensei".
"TenÃa la intención de ir directamente a casa , pero me encontré con mi estudiante".
"Me divertà hablando contigo, Sensei".
Me mostró su sonrisa, que probablemente confundirÃa a los chicos de su clase. Mientras pensaba si deberÃa llevarla a casa, Togawa-san se alejó, balanceando su mochila escolar. ¿Qué estaba haciendo fuera hasta esta hora en lugar de ir a casa?
TodavÃa podrÃa entenderlo si estuviera jugando con amigos, pero Togawa-san estaba sola.
"Sensei".
Me llamó con su pronunciación única y levanté la mirada. Togawa, con una sonrisa que parecÃa abrazar un ramo de flores.
"Buenas noches".
"Eh, sÃ... Buenas noches. Ten cuidado y ve directamente a casa".
Togawa-san sonrió con los ojos entrecerrados, como si estuviera sosteniendo algo agradable. Su sonrisa era tan brillante que era difÃcil mirarla directamente, incluso más que la luz de fondo. Una sonrisa llena de inocencia, con una mezcla natural de juventud y ternura.
Dejando atrás esa sonrisa, Togawa-san finalmente se dirigió a casa. ... Probablemente.
Como no sabÃa dónde vivÃa, no tenÃa certeza incluso cuando la vi irse.
Miré su espalda mientras se alejaba, asegurándome de que no se desviara del camino.
La falda de su uniforme dibujaba pequeñas olas a medida que sus piernas se movÃan.
"……….."
Sacudà la cabeza ligeramente y aparté la mirada de Togawa-san.
Cuando acaricié la noche con la punta de mi nariz, el olor a marea volvió a entrar.
"........."
Después de observar las pequeñas olas que llegaron a mi mente,
Llevé a mi estudiante, que se habÃa perdido en la noche, de regreso a casa.
Asà que, pensé que habÃa hecho lo correcto, y me di la vuelta en el camino equivocado.
宮殿 Kyūden Translation
2024-11-04 11:09:35 +0000 UTCElizabeth Gómez Aguilar
2024-11-04 04:12:29 +0000 UTC